Sector: Agroindustria – Producción de salsas y conservas artesanales
Ubicación: Bello, Antioquia
Tamaño: 26 empleados
Facturación anual: 2.800 millones
Antigüedad: 9 años
Tipo de empresario: Fundador-operador (aprendió en la marcha)
Alimentos Don Julián es una fábrica de salsas artesanales que empezó como un emprendimiento familiar en la cocina de la casa. Hoy distribuyen a minimercados, tiendas saludables y algunos restaurantes del Valle de Aburrá.
El crecimiento ha sido constante, pero la empresa nunca ha documentado ni estandarizado sus procesos. Con la entrada de nuevos supermercados locales, la demanda subió un 40% en el último año… y el caos también.
La fábrica enfrenta reprocesos, mermas, demoras, inconsistencias en calidad y saltos bruscos en tiempos de producción.
El dueño está atrapado entre dos realidades:
La demanda aumenta.
La planta no soporta ese crecimiento sin perder calidad.
Lo expresa así:
“Vendemos más, pero producimos peor. Cada semana aparece un nuevo problema en la línea y ya no confío en que la producción salga igual todos los días.”
A veces producir un lote toma 4 horas, a veces 7. Nadie sabe por qué.
Entre el lavado de vegetales, cocción y empaque, se pierde un 18% del insumo. Valor esperado del sector: 8%–10%.
Tres de cada diez cajas deben abrirse nuevamente por:
tapas mal cerradas,
etiquetas torcidas,
peso inconsistente.
La mezcladora principal falló dos veces en un mes. No existe un plan preventivo.
Los pedidos se prometen “para mañana” sin revisar capacidad real.
“Quiero ordenar la planta. Necesito un proceso estable, predecible y medible. Sin eso no podré firmar contrato con las cadenas grandes.”